Son reemplazos del globo ocular, hechos con un polímero plástico, con el iris coloreado buscando la mayor similitud posible con el ojo sano.
El uso de la prótesis es indoloro, solo puede haber alguna molestia en el comienzo de la adaptación para un usuario nuevo, que se supera en cuanto se logra un acostumbramiento a la presencia de la prótesis en la cavidad orbital
Se pintan artesanalmente, tomando como referencia el otro ojo, buscando la mayor similitud posible, es imposible que sea idéntico pero tendrá un gran parecido al iris del ojo sano.
EL movimiento va a depender de la cavidad y su forma, a veces es estática, otras logra movimientos parciales y en otros casos tiene un movimiento similar al del ojo.
La prótesis Se debe desinfectar e higienizar a diario.
El régimen de uso se acordará entre el usuario, el oftalmólogo y nosotros.
El recambio depende mucho de la edad del paciente y su crecimiento y del buen o mal trato que le dispense a su prótesis.
El material es un polímero, plástico muy liviano y resistente
Es muy raro que se rompa, puede sí abollarse si es golpeada y eso generar algún tipo de incomodidad, pero no es un material que pueda astillarse.